Los 7 tipos de activos

Hemos querido que la entrada inaugural de este blog sea un ejercicio de transparencia, tan necesaria en el sector financiero. La gran variedad de productos financieros y el marketing de la industria a menudo confunden al ahorrador, el cual no debería olvidar que sólo hay 7 tipos de activos donde puede invertir su dinero:

 

1. Deuda Pública – prestando a un ente público a cambio de un tipo de interés a un plazo, típicamente a un Estado más o menos solvente

 

2. Crédito – prestando a un ente privado a cambio de un tipo de interés a un plazo, agente privado cuyo objetivo es la producción de bienes de capital o bienes de consumo (de lo contrario, ¡mejor no prestarle porque difícilmente podrá repagar!)

 

3. Divisa – comprando monedas distintas a aquella en la que el ahorrador tiene sus ingresos y gastos. Los objetivos de esta inversión son innumerables, pero el más habitual es la diversificación. Es importante recordar que la tenencia de otra divisa comporta también la posición de quasi-acreedor respecto del estado emisor de ese papel (como en 1, pero sin tipo de interés ni plazo)

 

4. Capital – pasando de acreedor (como en 1, 2 y 3) a la posición de Propietario, típicamente una empresa, cotizada o no, la cual tiene por objetivo la producción de bienes de capital o de consumo (un iPhone o una batería para un iPhone)

 

5. Materias Primas – adquiriendo bienes cuya característica común es que no han sido producidos por otros agentes o bienes de capital (de ahí su nombre), además no generan flujos en el sentido tradicional de la palabra (cupones o dividendos). Muchos ahorradores usan los metales preciosos, un tipo de materia prima, para atesorar valor dada su escasez y el miedo al constante y creciente endeudamiento de los estados

 

6. Inmobiliario – comprando un activo físico cuyos destinos habituales son de carácter residencial, comercial, industrial u oficinas. Se caracteriza por su heterogeneidad y, por tanto, por la dificultad a la hora de compararlo con otros activos similares de cara a su valoración. Los ahorradores suelen buscar la protección contra la inflación y la recepción de rentas (la búsqueda de altas rentabilidades para el inversor final en este tipo de activo suele conducir a profundas crisis de calado social cuyas consecuencias atravesamos actualmente)

 

7. Joyas y obras de arte – son inversiones sobre bienes de consumo únicos donde el componente artístico en la producción es tan elevado que su valoración resulta, si cabe, aún más subjetiva que la del resto de tipos de activos

No hay más tipos de activos donde invertir… ¡Al menos en el Planeta Tierra!

Ahora bien, hay decenas, cientos de formas de invertir en esas 7 categorías de activos. Intuitivamente, parece que invertir en deuda pública es más seguro que ser propietario de una empresa… Y así es normalmente. Pero, ¿qué pasaría si comparamos el riesgo de prestar a Venezuela con el de entrar en el capital de General Electric cubriendo la divisa?

 

Nuestro objetivo de hoy era doble: primero, desmitificar el sector, demostrando que no hay tantas categorías de activos donde invertir el dinero y, segundo, que la entrada sirva de guía o herramienta para el lector a la hora de enfrentarse a decisiones de inversión, más allá del producto o vehículo que utilice para hacerlo.

 

Somos conscientes, sin embargo, de que resulta complicado, sin un asesor independiente, discernir en qué se está poniendo el dinero y con qué riesgos cuando uno se enfrenta a vehículos complejos como las hipotecas en otras divisas, fondos “garantizados” comercializados con un elevado grado de opacidad o las tristemente famosas preferentes. Desde 360 CorA seguiremos ayudando a los inversores a tomar las mejores decisiones para su ahorro, con transparencia e independencia: importa el cliente.

 

El equipo de 360 CorA EAFI

 

Contáctanos en info@360cora.comHemos querido que la entrada inaugural de este blog sea un ejercicio de transparencia, tan necesaria en el sector financiero. La gran variedad de productos financieros y el marketing de la industria a menudo confunden al ahorrador, el cual no debería olvidar que sólo hay 7 tipos de activos donde puede invertir su dinero:

 

1. Deuda Pública – prestando a un ente público a cambio de un tipo de interés a un plazo, típicamente a un Estado más o menos solvente

 

2. Crédito – prestando a un ente privado a cambio de un tipo de interés a un plazo, agente privado cuyo objetivo es la producción de bienes de capital o bienes de consumo (de lo contrario, ¡mejor no prestarle porque difícilmente podrá repagar!)

 

3. Divisa – comprando monedas distintas a aquella en la que el ahorrador tiene sus ingresos y gastos. Los objetivos de esta inversión son innumerables, pero el más habitual es la diversificación. Es importante recordar que la tenencia de otra divisa comporta también la posición de quasi-acreedor respecto del estado emisor de ese papel (como en 1, pero sin tipo de interés ni plazo)

 

4. Capital – pasando de acreedor (como en 1, 2 y 3) a la posición de Propietario, típicamente una empresa, cotizada o no, la cual tiene por objetivo la producción de bienes de capital o de consumo (un iPhone o una batería para un iPhone)

 

5. Materias Primas – adquiriendo bienes cuya característica común es que no han sido producidos por otros agentes o bienes de capital (de ahí su nombre), además no generan flujos en el sentido tradicional de la palabra (cupones o dividendos). Muchos ahorradores usan los metales preciosos, un tipo de materia prima, para atesorar valor dada su escasez y el miedo al constante y creciente endeudamiento de los estados

 

6. Inmobiliario – comprando un activo físico cuyos destinos habituales son de carácter residencial, comercial, industrial u oficinas. Se caracteriza por su heterogeneidad y, por tanto, por la dificultad a la hora de compararlo con otros activos similares de cara a su valoración. Los ahorradores suelen buscar la protección contra la inflación y la recepción de rentas (la búsqueda de altas rentabilidades para el inversor final en este tipo de activo suele conducir a profundas crisis de calado social cuyas consecuencias atravesamos actualmente)

 

7. Joyas y obras de arte – son inversiones sobre bienes de consumo únicos donde el componente artístico en la producción es tan elevado que su valoración resulta, si cabe, aún más subjetiva que la del resto de tipos de activos

No hay más tipos de activos donde invertir… ¡Al menos en el Planeta Tierra!

Ahora bien, hay decenas, cientos de formas de invertir en esas 7 categorías de activos. Intuitivamente, parece que invertir en deuda pública es más seguro que ser propietario de una empresa… Y así es normalmente. Pero, ¿qué pasaría si comparamos el riesgo de prestar a Venezuela con el de entrar en el capital de General Electric cubriendo la divisa?

 

Nuestro objetivo de hoy era doble: primero, desmitificar el sector, demostrando que no hay tantas categorías de activos donde invertir el dinero y, segundo, que la entrada sirva de guía o herramienta para el lector a la hora de enfrentarse a decisiones de inversión, más allá del producto o vehículo que utilice para hacerlo.

 

Somos conscientes, sin embargo, de que resulta complicado, sin un asesor independiente, discernir en qué se está poniendo el dinero y con qué riesgos cuando uno se enfrenta a vehículos complejos como las hipotecas en otras divisas, fondos “garantizados” comercializados con un elevado grado de opacidad o las tristemente famosas preferentes. Desde 360 CorA seguiremos ayudando a los inversores a tomar las mejores decisiones para su ahorro, con transparencia e independencia: importa el cliente.

 

El equipo de 360 CorA EAFI

 

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